Los beneficios de disfrutar del deporte a diario

Cualquiera de nosotros lo hemos leído y escuchado infinidad de veces: El deporte es positivo para la salud y nos ayuda en todos los aspectos de nuestra vida. Desde la educación, donde aprendemos a competir, ganar, perder, trabajar en equipo… Hasta el ocio, donde podemos disfrutar de un evento deportivo y realizar unas apuestas en Betway con nuestros amigos para darle más emoción. Todo suma.

La afición al deporte siempre va a ser positiva, lógicamente, como todo, sin llevarnos a un exceso que pueda acabar siendo peligroso. Por ejemplo, hacer ejercicio de forma regular, nos ayudará a mejorar nuestra salud y perder peso, especialmente si pasamos mucho tiempo en un trabajo sedentario, pero si lo hacemos en exceso podremos caer en lesiones no deseadas.

En cuanto a seguimiento de deporte, el fútbol es un fenómeno de masas increíble, ideal para hacer sentir, vibrar y disfrutar a millones de personas. La emoción que transmiten los partidos, las apuestas en Betway o esas aficiones que lo dan todo por sus equipos, no deben confundirse con peligros como el forofismo excesivo. Siempre debemos disfrutar, nunca sufrir con el deporte.

¿Cuáles son los beneficios del deporte diario? Los expertos aseguran que, si una persona es aficionada a un deporte, será proclive a practicarlo, lo cual es tremendamente positivo:

  • El deporte nos ayuda a mejorar en nuestra salud: Controlar el peso, reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, controlar los niveles de azúcar e insulina en sangre, dejar de fumar para aumentar el rendimiento deportivo…
  • Estado anímico: No solo las sustancias químicas que libera nuestro cuerpo mientras realizamos el ejercicio. El deporte nos enseña a trabajar en equipo y a socializar, aspectos vitales en el desarrollo de una buena salud mental y estado de ánimo.
  • Desarrollo de la capacidad de razonamiento y aprendizaje: El deporte, tanto practicado como como espectador disfrutando de las apuestas en Betway, nos ayuda a aumentar nuestra capacidad estratégica para entender la forma de doblegar al rival o mejorar nuestro juego. Esto es aplicable a todos los aspectos de nuestra vida diaria.

Ahora viene lo importante ¿Cómo conseguir que el deporte sea parte de mi vida?

Como hemos comentado, la afición al deporte es un aspecto fundamental a la hora de animarse a practicarlo. Además, detalles mínimos como caminar al trabajo, renunciar al asecensor y subir y bajar escaleras o estar activo socialmente, nos ayudarán a incluir el deporte o ejercicio en nuestra rutina diaria.

Una vez empecemos a realizar ejercicio, un gran método para seguir motivado es mantener un registro diario de resultados, así podremos ir midiendo nuestro progreso y establecer metas y objetivos que nos permitan crecer.

Está claro que se pueden encontrar un millón de excusas para no hacerlo, pero también hay un millón de razones por las que deberíamos incluir el deporte en nuestra vida ¿La principal? El deporte es fuente de felicidad y esa debería ser la razón de nuestra existencia, saber buscar y encontrar la forma de ser felices.

¿Qué tipo de etiquetado prefieren los consumidores?

Hemos analizado, en un artículo anterior, las propuestas para modificar la Ley de Alimentación Saludable y el debate que las rodea. Entendiendo los aportes y deficiencias de cada una de las propuestas de etiquetado y advertencias, concluimos que las Guías Diarias de Alimentación (GDA) fijadas por el CODEX Alimentarius y empleado por 55 países en el mundo, ofrecen al consumidor mayor información para que pueda tomar mejores decisiones con respecto a su alimentación.

No obstante, consideramos que para poder tomar una postura definitiva, es indispensable contar con data y estudios que la respalden. Nos sorprendió que, en torno a un tema tan crítico como lo es la alimentación saludable de los peruanos, exista tan poca información y sustento para la gran cantidad de afirmaciones que se hacen en su defensa. Por ello, decidimos tomar cartas en el asunto, encargando a Arellano Marketing un estudio preliminar que nos permita saber realmente qué piensa el consumidor sobre estas propuestas que jugarían un rol importante en su alimentación diaria. Estos fueron los principales hallazgos:

Resumen de resultados

Encuestamos a 200 mujeres madres de familia, decisoras de compra de alimentos para el hogar, variando entre los estilos de vida conservadoras y modernas. Cabe recalcar que este se trata de un estudio preliminar, cuya intención es proporcionar un primer sustento para un debate que ya se encuentra a toda marcha. Adicionalmente, realizamos focus groups con participantes de este mismo perfil, con la intención de que evaluaran ambas propuestas de etiquetado y advertencia, de manera que puedan elegir aquella que consideren que les permita realizar una compra más informada y responsable en cuanto a alimentos. *Fichas técnicas al final del artículo

Respuestas de preferencia comparando ambas opciones sobre aspectos evaluados.

Los resultados indican que la opción semáforo tiene mayor aceptación, particularmente en cuanto a su habilidad para informar.

Si bien el aspecto más criticado de la propuesta semáforo es su complejidad, los resultados demuestran que el semáforo no solo resulta a las encuestadas más fácil de leer y entender, sino que además logra mayor recordación. El octágono, por otro lado, fue valorado por las encuestadas como una opción que “podría entender un niño”.

El público exige información

Uno de los comentarios más recurrentes fue el deseo de mayor información para la compra de alimentos envasados. Desean saber exactamente qué están llevando a casa para el consumo de su familia.

El 66% consideró que la opción semáforo (GDA) era la más informativa.

La alternativa GDA indica porcentajes sobre el valor diario recomendado e incluye la tabla de información completa. La alerta octogonal no tendría obligación de incluir una tabla de información nutricional, y advierte contenido “alto en…” sin detalle de porción o valor diario recomendado. Este último punto se tradujo en un consenso de las entrevistadas con respecto a que la opción semáforo permite realizar comparativos entre productos, llevando a decisiones de compra más responsables.

A nivel cualitativo, lo que más rescatan las encuestadas de la opción de alerta octagonal es su simplicidad, mensaje directo y letras grandes. No obstante, tanto para la opción semáforo como para la alerta octagonal, desconocen mucha de la terminología empleada, lo cual nos lleva a nuestro siguiente punto.

Octágonos o semáforos, nos urge una campaña educativa

En la batalla por lograr una alimentación saludable en el Perú, la desinformación es el principal enemigo. Un hallazgo preocupante de este estudio fue que, sin importar el tipo de advertencia (semáforo u octágono), muchas de las encuestadas desconocían términos como ‘grasas saturadas’.

¿En qué ayuda una advertencia sobre un producto ‘alto en grasas saturadas’ si el consumidor no termina de entender sus implicancias?

La solución está en informar al consumidor que, a diferencia de lo sugerido, sí está dispuesto a leer y educarse con respecto a lo que consume. La encuesta reveló que el 71% lee las etiquetas de los productos que consume ‘siempre’ o ‘casi siempre’.

Esta cifra nos da la confianza que, mediante mayor información y detalle en el etiquetado de productos, de la mano de una necesaria labor educativa, podremos darle al consumidor las herramientas necesarias para que se haga cargo de su alimentación de manera responsable.

Nos gustaría saber qué opinas tú con respecto a las propuestas y qué sugerencias tienes para educar al público consumidor en torno a un aspecto tan crítico como lo es su alimentación. ¡Cuéntanos en los comentarios!

Contra las infecciones estomacales

Consejos prácticos que puedes comenzar a aplicar fácilmente para prevenir una infección, y lo que  debes consumir si tú o alguien que conoces sufre de este mal.

1. Refrigerar los alimentos cocinados y perecibles

Los alimentos cocinados no deben permanecer a temperatura ambiente por más de 2 horas. Para conservarlos correctamente, deben ser refrigerados, preferiblemente a menos de 5ºC.

Pero mucho cuidado, aunque guardemos los alimentos cocinados en el refrigerador no debemos conservarlos por mucho tiempo. Podremos consumirlos 3 días después como máximo y no deberán ser recalentados más de una vez.

2. Desinfectar el agua, frutas y verduras correctamente

Existen diversas técnicas u opciones para desinfectar el agua:

  1. Está técnica es muy sencilla, solo deberás poner a calentar el agua en una olla o tetera hasta que salga humo.
  2. Añade entre 3 y 5 gotas de cloro a 1 litro de agua.
  3. Usa uno de los filtros que existen en el mercado diseñados especialmente para eliminar los patógenos del agua de caño.

Lo más importante para desinfectar las frutas y verduras es lavarlas correctamente, para ello deberás cogerlas con las manos limpias y colocarlas individualmente bajo un chorro de agua. Si tienen mucha tierra o suciedad puedes ayudarte con un cepillo o esponja. Luego deberás sumergirlas en agua con desinfectante durante el tiempo recomendado y volver a enjuagarlas antes de consumirlas.

¿Cómo elaborar un desinfectante casero?

Puedes fabricar tu propio desinfectante usando ingredientes que tengas en tu hogar:

  1. Bicarbonato de sodio. Diluye 1 cucharada de sopa de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua y coloca las frutas y verduras por 10 minutos.
  2. Mezcla 1 vaso de vinagre en 1 litro de agua y rocíalo sobre las frutas y verduras.
  3. Lejía. En 1 litro de agua diluye 5 gotas de lejía y remoja las frutas y verduras por 10 minutos.

Recuerda enjuagar muy bien los alimentos luego de desinfectarlos.

¿Qué debemos consumir si tenemos una infección estomacal?

Para rehidratarnos la OMS recomienda las soluciones salinas de rehidratación oral (SRO), que son una mezcla de agua, sales y glucosa. Estas soluciones se absorben rápidamente por el intestino delgado, reponiendo así el agua y electrolitos que se pierden como consecuencia de las infecciones estomacales.

Prepara tu propia SRO mezclando los siguiente ingredientes:

  • 1 litro de agua
  • 2 cucharadas soperas de azúcar, para la glucosa.
  • ½ cucharadita de sal, para el cloruro sódico.
  • ½ cucharadita de bicarbonato
  • Zumo de 1 limón mediano, para el potasio.

Durante una infección estomacal será necesario cambiar nuestra dieta. Deberemos consumir grandes cantidades de líquidos, evitando los lácteos, la fibra, el café, el chocolate y las grasas. Será necesario suprimir el consumo de guisos, frituras, menestras, embutidos y comidas muy condimentadas, optando por una dieta líquida y luego blanda.

Día Mundial del Consumidor

¿Sabías que hoy 15 de marzo es el Día Mundial del Consumidor? Este día fue inspirado por el presidente estadounidense JF Kennedy, quien el 15 de marzo de 1962, abordó formalmente el tema de los derechos del consumidor. Hoy, el Día del Consumidor se celebra para exigir que se respeten y protejan los derechos de los consumidores, así como para ponerle un freno a los abusos de ciertos proveedores del mercado. A continuación, te informamos sobre los derechos que tienes como consumidor peruano y cómo puedes cambiar tus formas de consumo para mejorar tu salud.

Tus derechos como consumidor

¿Qué derechos tengo como consumidor y cómo los hago valer? El Indecopi establece los diez derechos fundamentales que tiene todo peruano al comprar un producto. Entre ellos está el derecho a recibir un producto apropiado y adecuado. La publicidad que hace el proveedor sobre el producto debe ir de la mano con lo que efectivamente vende. Por eso, si notas alguna incongruencia, debes presentar una queja. Además, tenemos derecho a una protección eficaz: los productos deben ser seguros, sin presentar peligro alguno a nuestra vida, salud e integridad física. Si notamos que un producto específico nos ha hecho daño, tenemos derecho a reclamarle al proveedor, pues tenemos también derecho a una indemnización por daños o prejuicios.

Otro de los derechos es el de elegir libremente: el proveedor debe informarnos sobre las características y/o condiciones para la compra de un producto. A partir de esta información, debes elegir el producto que más te convenga, sin ningún tipo de presión externa y pensando qué debes consumir de acuerdo a tus necesidades físicas y a las recomendaciones del Ministerio de Salud. Aprovecha el Día Mundial del Consumidor para leer más sobre tus derechos en el enlace de Indecopi proporcionado, y ¡asegúrate que los estás haciendo valer!

Perfil nutricional del consumidor peruano

El perfil del consumidor peruano brindado por el Ministerio de Salud señala que en general, los peruanos estamos teniendo carencias de ciertos alimentos y excesos de otros. En primer lugar, debemos estar más atentos a comer más frutas y verduras. Mientras la OMS recomienda un mínimo de 400 gramos por día, hasta hace 5 años, el peruano promedio solo consumía 266 gramos al día. Actualmente, y pesar de que puede haber aumentado el consumo de estos alimentos en los últimos años, aún debemos consumir más productos frescos diariamente.

También es preocupante el alto porcentaje de bebidas azucaradas que se consumen en nuestro país. Esto contribuye a que en el Perú el consumo de azúcar esté por encima del máximo de la OMS, que recomienda menos de 57.5 gramos de azúcares por día. Además, a muchos peruanos nos hace falta un mayor consumo de hierro, potasio, calcio y fibra, claves para prevenir la anemia, fortificar el sistema óseo ,mantener un tránsito intestinal regular, entre otros a fin de mantener un buen estado de salud.

Consumidores responsables

Que hoy se celebre el Día Mundial del Consumidor no significa que sea una ocasión para consumir alimentos de manera compulsiva. Consumir de forma responsable va de la mano con un consumo moderado, sin excesos. Los Consumidores tenemos derechos que debemos ejercer con responsabilidad, para ello necesitamos información para decidir qué alimentos nos permiten tener una alimentación balanceada  y qué alimentos debemos consumirlos moderamente o incluso eliminarlos de nuestra dieta si así lo prescribe un médico o nutricionista. Festeja el Día del Consumidor siendo un actor activo en tu elección por una vida saludable. Piensa en cómo puedes cambiar o continuar tu forma de consumo para que sea responsable y verdaderamente nutritiva, sin dejar de disfrutar cada alimento con buena compañía.

Frutas que ayudarán a mejorar nuestra alimentación

Aprovecha los beneficios que nos da la naturaleza Las frutas son una fuente de energía que aporta al cuerpo azúcares naturales como la fructosa; además, brindan fibra, agua, vitaminas y…

Aprovecha los beneficios que nos da la naturaleza

Las frutas son una fuente de energía que aporta al cuerpo azúcares naturales como la fructosa; además, brindan fibra, agua, vitaminas y algunos antioxidantes. Pero, ¿cómo saber qué fruta contiene cuál beneficio?, aquí te presentamos una lista de sus propiedades:

Vitaminas

El melón, mango y papaya aportan vitamina A que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico; el plátano, la fresa, la palta y el mango son algunas de las frutas que aportan vitamina B y ayuda al metabolismo del cuerpo; por su parte, la naranja y el kiwi aportan gran cantidad de vitamina C.

Hidratos de carbono

Lo encuentras en el mango, uva, plátano, piña, sandía, moras y fresas. El beneficio de consumirlas es que son de rápida absorción y te facilitan rápida energía.

Ácidos grasos

La palta, el coco, las aceitunas y frutos secos aportan este tipo de “grasas buenas” que es favorable a nuestro organismo.

Fibra

Las frutas que contienen este componente para la alimentación son la palta, la pera y la manzana; ayudarán a regular el tránsito intestinal.

Hidratación y desintoxicación

La piña y la sandía contienen un alto porcentaje de agua, funcionan también como diurético.

Antioxidantes

Las convierte en las frutas ideales para prevenir enfermedades y algunos tipos de cáncer; lo puedes encontrar en la guayaba, uva y manzana.

Desde niños nos han inculcado la importancia de las frutas, ahora ya sabes para qué son buenas muchas de ellas, agrégalas a tu alimentación y ayuda a tu organismo a estar más saludable. Vive más con una alimentación rica en frutas.

¡A disfrutar las bebidas calientes!

Con el frío, muchos preferimos comer chocolates, dulces, o alimentos sólidos en general, dado que no nos da tanta sed. Sin embargo, ¿sabías que el 70% de nuestro cuerpo está compuesto de agua? Específicamente, el 95% de nuestro cerebro, es agua; el 90% de nuestros pulmones, son agua; y el 82% de nuestra sangre, es agua. Entonces, es importante intentar mantener altos porcentajes de agua en nuestros cuerpos. A continuación, te ofrecemos algunas propuestas saludables para que esta temporada de frío, no dejes de consumir bebidas calientes e hidratantes.

Opciones de bebidas calientes

Ponche de habas

Ingredientes

  • 800 mililitros de agua
  • 100 gramos harina de habas
  • 1 tarro de 410 mililitros de leche evaporada
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 200 gramos de azúcar rubia

Procedimiento

Hierve el agua en una olla. Agrega la harina de habas, y deja hervir otra vez. Agrega el azúcar, mueve la mezcla con una cuchara de madera, y al alcanzar el último hervor, agrégale la leche y la esencia de vainilla. Las habas son una buena fuente de proteína vegetal, así que esta bebida caliente es también una buena opción para toda la familia.

Bebida de avena

Ingredientes

  • 1 taza de copos de avena
  • 4 tazas de agua
  • 1 pizca de sal
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla

Procedimiento

En una licuadora, junta el avena, el agua, la sal y la vainilla. Licúa por aproximadamente un minuto, o hasta que la mezcla se vea bien combinada. Usa un colador muy fino, y vierte la mezcla de la licuadora a través del colador a un recipiente que puedas cerrar. Guárdala en el refrigerador. Esta bebida dura unos cinco días refrigerada. Cuando la calientes, puede que la textura se vuelva algo gelatinosa: ¡es normal! Es una buena opción para las mañanas. Agrégale una cucharadita de miel a cada taza que tomes, y disfruta.

Ponche de quinua

Ingredientes

  • 1 taza de quinua molida y ligeramente tostada
  • 2 tazas de leche
  • 4 huevos
  • 1 taza y media de azúcar
  • Esencia de vainilla al gusto

Procedimiento

Hierve la leche en una olla. Luego, mezcla todos los ingredientes y bátelos bien en la olla. Sirve la mezcla, y espolvorea por encima un poco de canela molida. Este ponche es una buena opción por su alto contenido de proteínas, por la quinua, los huevos y la leche. Sin embargo, asegúrate de consumir también las otras bebidas calientes que contienen más agua, para mantener al cuerpo debidamente hidratado.

Agua con limón y menta

Ingredientes

  • 1 taza de agua
  • 1 limón o lima cortado en rodajas
  • 4 hojas de menta

Procedimiento

Hierve el agua, y viértela sobre una taza donde ya estén el limón y la menta. ¡No le agregues azúcar! Es mejor tomar esta bebida en ayunas, por la mañana, antes de comenzar el día. Parece muy simple, pero el limón es muy beneficioso dado su alto contenido en vitamina C, básica para esta época del año. La menta, que puede remplazarse por albahaca o hierbabuena, le dará ese toque especial a esta bebida caliente.

La importancia de las bebidas calientes

El propio MINSA ha recomendado las bebidas calientes en zonas de nevadas, principalmente para los niños, las madres gestantes y los adultos mayores. Disfruta de estas bebidas calientes en el trabajo o durante momentos libres con tus seres queridos y, a pesar del frío, ¡mantén a tu organismo hidratado y contento!

Información: la mejor arma en la lucha por la alimentación saludable

¿Sabías que nueve de cada diez peruanos desconocen cuántas calorías deben consumir al día para mantenerse saludables (Datum 2013)? Informar y educar al consumidor son los primeros pasos indispensables para lograr una alimentación saludable en nuestro país.

Esta última semana se discutió mucho acerca del Censo Nacional. Si bien su metodología y algunas de sus preguntas pueden ser tema de debate, lo que nadie discute es la necesidad de contar con información sobre la cual podamos tomar decisiones basadas en evidencia (datos fiables). Sobre el tema de alimentación en el Perú, también saltan varias preguntas: ¿Se alimenta de igual manera un peruano que vive en una zona rural de la sierra que uno viviendo en una ciudad costeña? ¿Cómo difiere su actividad física? ¿Su requerimiento nutricional? ¿Cómo varía la disponibilidad de alimentos en distintas partes del país?

Ley de la Alimentación Saludable

En nuestro país, lamentablemente no contamos con un estudio que nos detalle la dieta del poblador peruano, sus deficiencias y excesos, cuáles son sus principales fuentes de nutrientes, entre otras incógnitas.

La Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes hace un gran esfuerzo por tratar de resolver la problemática en torno a temas como la obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles, sin embargo, su alcance es limitado. Por un lado no incluye los alimentos preparados, fuente importante de nutrientes críticos como el sodio, azúcar y grasas saturadas; y por otro lado funciona con un sistema de advertencias basado en 100 gramos y no en porciones, clasificando a los alimentos en dos tipos: alimentos con sellos y alimentos sin sellos. Este modelo de advertencias binarias dificulta la tarea de brindar información al consumidor para la toma de decisiones.

Coincidimos en la urgencia que implica la implementación de esta norma, no obstante, la voluntad política expresada por el legislativo nos da la oportunidad de corregir las omisiones, a fin de proveer información al consumidor en la elección de sus alimentos, en busca de mejorar su alimentación y calidad de vida.

Analicemos las dos propuestas que están actualmente sobre la mesa:

Modelo de alertas octagonales

Resumen:

Esta propuesta sugiere incluir una alerta roja en los empaques de aquellos alimentos altos en nutrientes que, en exceso, son dañinos para la salud. Por ejemplo, si un producto es alto en grasas saturadas, el empaque tendrá un octágono rojo al frente que dice “Alto en grasas saturadas”.

¿Cuál podría ser el problema?

Entre las críticas a este modelo, se recalca la de la falta de información. Decir que un producto es “alto” en grasas saturadas no nos da visibilidad sobre qué tan alto es en comparación a otro producto. En consecuencia, un producto con 10 gramos de grasas saturadas y otro con 15 gramos, dependiendo del tamaño de la porción (lo cual tampoco considera esta advertencia), podrían verse como “iguales” ya que ambos llevan la misma advertencia.

Por otro lado, solo nos advierten sobre los aspectos negativos del producto en cuestión, sin ofrecer visibilidad ni destacar aquellos productos que son “bajos en” sodio, grasas y/o azúcar, por ejemplo.

Modelo GDA (guías diarias de alimentación) con semáforo

Resumen:

A diferencia del modelo de alertas octagonales, las guías diarias de alimentación brindan una perspectiva más completa sobre los contenidos del producto. Esto permite hacer un comparativo entre dos productos, de manera que podamos elegir aquel que es mejor para nuestra alimentación. Por otro lado, el “modelo semáforo” incluye además mediciones por porción, generando mejor visibilidad sobre lo que contiene el producto. La propuesta permite al consumidor saber si la cantidad del nutriente por porción es alta, media o baja; además, conocer la cantidad de cada nutriente por porción y el porcentaje que significa en función al valor diario recomendado. Adicionalmente, obliga la inclusión de la tabla de información nutricional al reverso para quien quiera aún más detalle.

¿Cuál podría ser el problema?

Quienes critican este sistema sugieren que es muy complejo, y que podría generar confusiones al público consumidor.

Informar, educar, alimentar

Si bien es cierto hay una labor educativa de por medio, consideramos que los consumidores tienen derecho a acceder a toda la información que esté disponible, de manera que puedan aprender, informarse y elegir sus alimentos de manera consciente.

No cabe duda que los retos por lograr una alimentación saludable en nuestro país son muchos, pero la solución está en educar. Encarguémonos de proporcionar mayor información al consumidor, dándole así las herramientas necesarias para mejorar su alimentación e incrementar su poder decisivo.

Cuéntanos, ¿qué tipo de advertencia consideras mejor? ¡Deja tu sugerencia en los comentarios!

Déficit calórico y la productividad

El déficit calórico en el Perú

En el Perú, la pobreza y sobre todo la pobreza extrema va de la mano con una alimentación restringida, lo que genera déficit calórico (baja ingesta de energía), un dato importante es que el déficit calórico nunca viene sólo, está acompañado del déficit proteíco y de muchas vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento y buen funcionamiento del organismo.

De hecho, en el 2017 según el INEI , el déficit calórico afectó a más de un tercio de la población peruana, 34 de cada 100 personas no cubre sus necesidades calóricas a nivel nacional, cifra que llega a 43 de cada 100 peruanos en las zonas rurales. Esto nos revela que la mejora en los ingresos económicos del país sólo favorece a algunos y no a la mayoría, ni a los más vulnerables: familias en situación de pobreza, principalmente niños, madres gestantes o que dan de lactar y ancianos.

El déficit calórico es una realidad que existe en nuestro país y se traduce en anemia, desnutrición y otras deficiencias que afectan a nuestro organismo.  Este déficit afecta no solo al estado físico y cognitivo (capacidad de aprendizaje) de las personas, sino también a su productividad laboral.

En el último informe técnico del INEI, se muestra cómo el déficit calórico aumentó. Esto ha ocurrido en diversas zonas del país, urbanas y rurales. Tras saber estas cifras, lo primero que puede venir a la mente es cómo el déficit calórico afecta a los niños de nuestro país. Al estar en una etapa de crecimiento, son quienes más atención requieren al tratarse de nutrición. Por suerte, hay muchas experiencias a nivel mundial que sugieren cómo mejorar el déficit calórico  en niños y otras deficiencias alimentarias. Todas coinciden en la necesidad de brindar educación alimentaria nutricional, acceso a salud preventiva y generar mejora en los ingresos de las familias.

Aprendizaje y productividad

Los efectos más directos del déficit calórico acompañado de otras deficiencias alimentarias, son mayor cansancio, desconcentración, apatía y vulnerabilidad a contraer enfermedades, con el costo que esto significa para las familias y el propio estado. Esto se traduce en repitencia y abandono escolar, baja productividad laboral, ausencia laboral, aumento de morbilidad entre otros.

Es importante destacar que las consecuencias intergeneracionales del hambre inciden profundamente en la economía del país, no solamente en los costos de salud y de educación, sino principalmente al afectar gravemente la productividad de su población y sus capacidades de desarrollo socioeconómico según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL.

Es clave tomar en cuenta que el déficit calórico afecta a los niños, jóvenes y adultos, afectando su potencial productivo, en términos educativos, laborales y económicos. Este círculo vicioso nos convoca a tener una mirada integral del problema, debemos preocuparnos por el adecuado suministro de nutrientes y de velar por mecanismos que mejoren los ingresos económicos de las familias de manera sostenible:  abordar solo una de las causas nos lleva al asistencialismo y continuismo de la pobreza, el bienestar debe llegar con dignidad, para ello necesitamos que todos los peruanos podamos acceder a una mejor educación, salud y empleo.

Mayor atención al déficit calórico

El último estudio del INEI nos señala la importancia que debemos darle al déficit calórico y nos está dando campanas de alerta que debemos atender,  la capacidad de aprendizaje y productividad laboral de los peruanos esta en riesgo. Y, al igual que una alimentación alta en grasas saturadas, una alimentación baja en calorías trae efectos negativos no solo físicos e individuales, sino también sociales.

Ponerle cada vez más atención a los resultados de estudios como los que presenta el INEI puede ayudarnos a mejorar la vida de muchos peruanos y acceder a una alimentación saludable. Debemos tener un enfoque integral tanto den cuestiones como el déficit calórico, así como  cifras sobre el desarrollo económico. En definitiva, si no nos alimentamos  bien y de manera balanceada, tampoco rendiremos bien en muchos aspectos de nuestras vidas.

Embarazo saludable

Tu peso durante la gestación es un indicador muy importante. En esta nota te damos todo lo que necesitas saber para tener un embarazo más saludable. El embarazo y la…

Tu peso durante la gestación es un indicador muy importante. En esta nota te damos todo lo que necesitas saber para tener un embarazo más saludable.

El embarazo y la salud

Ser mamá es una de las mejores cosas que pueden pasarle una mujer. Durante el embarazo, una va preparándose para ese nuevo ser que va a traer al mundo. Parte de esa preparación incluye una alimentación sana.

La importancia del peso

De acuerdo con el Comité de Expertos de la FAO/OMS/NU, en un embarazo saludable, una mujer debe ganar entre 10 y 14 kilogramos. Sin embargo, la ganancia de peso debe ser adecuada al peso previo al embarazo, y al Índice de Masa Corporal (IMC) de la madre. En esta tabla, puedes ver la ganancia de peso recomendada dependiendo de tu IMC para indicarte que tu embarazo es saludable.

Además del peso, debes centrarte en el tipo de alimentos que consumes. Hay ciertos alimentos con nutrientes básicos a consumir para tener un embarazo saludable: céntrate en la calidad del alimento más que en la cantidad.

Alimentos recomendados

Para una dieta saludable durante el embarazo, debes buscar incluir alimentos con ácido fólico, calcio, vitamina D, omega-3, y hierro.

Ácido fólico

El ácido fólico es importante para un embarazo saludable, dado que su deficiencia ha sido asociada con la incidencia incrementada de defectos del tubo neural y con anormalidades cardíacas congénitas. El ácido fólico se encuentra en carnes rojas, pescados y yema de huevo. Para fuentes vegetales, puedes conseguirlo en verduras de hoja verde, como las espinacas, la lechuga, la col verde, el brócoli, la palta y la beterraga cruda. Las leguminosas y el maní también aportan una buena cantidad de ácido fólico.

Calcio

El calcio ayudará a que tu bebé crezca con huesos y dientes fuertes, y un corazón sano. Si la dieta durante el embarazo no incluye suficiente calcio, el feto puede tomar el calcio de los huesos de la madre. Las fuentes principales de calcio que conocemos son los productos lácteos, como la leche, el yogurt bajo en grasas, y el queso. Sin embargo, con las crecientes intolerancias a la lactosa, otras buenas opciones de calcio propias de nuestra tierra son la quinua y la kiwicha.

Vitamina D

La vitamina D es clave para un embarazo sano, pues ayuda a que el organismo mantenga niveles adecuados de calcio. La fuente principal de esta vitamina es la luz solar; se recomienda una exposición regular al sol, siempre protegiéndonos de los rayos UV. En cuanto a alimentos, se encuentra en la yema de huevo, el salmón y el hígado de bacalao.

Omega-3

El consumo de omega-3 puede ayudar a tener un embarazo más saludable. Según la OMS, es posible que el omega-3 disminuya el riesgo de que se produzcan complicaciones como la preeclampsia, el parto prematuro o la insuficiencia ponderal del recién nacido. El omega-3 se encuentra principalmente en el pescado azul (salmón, atún, trucha de mar, pez espada, sardinas y anchoveta.

Hierro

El hierro es importante para el crecimiento de tu bebé y de la placenta, especialmente durante el segundo y el tercer trimestre. Un embarazo saludable necesita de hierro; de lo contrario, hay riesgos de peso bajo al nacer, parto prematuro, e incluso mortalidad materna. Para consumir hierro hemínico, puedes comer carne de res, pavo, atún, y salmón. Puedes encontrar el hierro no hemínico en la avena, quinua, quiwicha, cañihua y las menestras. Combina los alimentos de hierro no hemínico con alimentos altos en vitamina C, como limón, piña, naranja y maracuyá, para que tu cuerpo absorba el hierro de manera más eficiente.

Mamá saludable, bebé saludable

Durante el embarazo debes prestarle atención a tu cuerpo y tu peso, y alimentarte debidamente, para que el bebé pueda desarrollarse en un ambiente sano y seguro. Aprovecha esta información para criar, desde ahora, a un bebé saludable y feliz.

Importancia del sodio y potasio en la alimentación

El sodio y el potasio son dos minerales de suma importancia en nuestro organismo, ya que regulan diversas funciones de cada célula de nuestro cuerpo. Pero el exceso o carencia…

El sodio y el potasio son dos minerales de suma importancia en nuestro organismo, ya que regulan diversas funciones de cada célula de nuestro cuerpo. Pero el exceso o carencia de ambos pueden ocasionar algunos malestares y enfermedades. Son populares algunos beneficios del potasio, sin embargo, el sodio tiene mala fama. Por ello en este artículo se explicarán las bondades de ambos minerales, en qué alimentos se encuentran y cómo mantener un equilibrio entre ellos.

Conociendo más del sodio

Este mineral tiene funciones esenciales, ya que regula el volumen de la sangre, tiene un papel importante en el sistema nervioso central y en la capacidad de contracción muscular, ya que, junto con el cal­cio, el so­dio es res­pon­sa­ble de la trans­mi­sión de los im­pul­sos eléc­tri­cos en las cé­lu­las ner­vio­sas y en los mús­cu­los. Además, es in­dis­pen­sa­ble pa­ra la for­ma­ción de pro­teí­nas y de cé­lu­las nue­vas.

Lo que es perjudicial para la salud y produce hipertensión arterial es el exceso de sodio, mas no su consumo ideal.

El sodio que consumimos diariamente proviene:

  • 10% del contenido naturalmente en los alimentos, tales como la carne roja, el pescado, los huevos, la leche, verduras y frutas.
  • 15% de la sal añadida al cocinarlos o al agregarla en la mesa y
  • 75% restante proviene de los alimentos procesados (galletas, conservas, bebidas, etc.)

Para evitar el exceso de sodio en la dieta diaria, la OMS indica que los adultos deben de mantener un consumo de 5 gr de sal de mesa (1 cucharadita) distribuida en la prepa­ra­ción de to­das las co­midas del día. Así mismo se aconseja lo siguiente:

  • Eli­mi­nar el sa­le­ro de la me­sa.
  • Agre­gar sal con mo­de­ra­ción en la pre­pa­ra­ción de las co­mi­das.
  • Dis­mi­nuir el con­su­mo de ali­mentos em­pa­ca­dos y pro­ce­sa­dos que con­ten­gan so­dio.
  • Sus­ti­tuir el uso de con­di­men­tos no na­tu­ra­les y con­cen­tra­dos por con­di­men­tos naturales.

Entendiendo el valor del potasio

El potasio es un mineral que participa en la transmisión del impulso nervioso y junto con el sodio, regula el nivel de agua dentro y fuera de las células. El sodio trabaja para empujar el agua hacia las células mientras que el potasio empuja los residuos fuera de las células. Este equilibrio ayuda a prevenir la deshidratación y promueve la función de las células sanas.

El contenido de potasio del músculo está relacionado con la masa muscular y el almacenamiento de glucógeno (reserva energética de glucosa). El correcto aporte de este mineral a través de la dieta es esencial, sobre todo, mientras el músculo se forma. Además, el potasio favorece la absorción de calcio, de tal manera que disminuye las probabilidades de padecer osteoporosis.

La OMS recomienda aumentar la ingesta de potasio a través de los alimentos para reducir la tensión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía coronaria en adultos. La ingesta de potasio que recomienda es de al menos 90 mmol/día (3510 mg/día) en adultos.

Los alimentos que más aportan potasio aportan son: acelga (378 mg/100 g, espinaca (529 mg) y calabaza (450 mg), soya (1.730 mg), los garbanzos (1.000 mg), papa (525 mg).

De las frutas destacan el plátano (385 mg), la uva negra (320 mg) y el melón (297 mg). Los frutos secos tienen de media unos 600 mg/100 g, entre ellos, destaca el pistacho (1.050 mg) y las almendras tostadas (800 mg).

Finalmente podemos afirmar que un equilibrio entre el sodio y el potasio trae diversos beneficios para la salud por lo cual se recomienda el consumo de alimentos variados, de manera natural y al momento de cocinarlos evitar agregar sal en exceso.